Como curiosidad, tengo que confesar que algunas de las recetas que voy haciendo surgen por la necesidad de hacer algo con ingredientes que tengo en la cocina que solemos comer poco y estas pastas las hicimos por esta misma causa.
Nos regalaron un buen puñado de avellanas enteras y después de verlas mucho tiempo en la despensa pensé en buscar alguna receta que las incluyera para gastarlas. Así me acordé de esta receta de
webos fritos y nos pusimos manos a la obra.
La verdad es que es un poco engorrosa porque la masa hay que trabajarla un poquito y darle forma pero reconozco que están muy buenas.
Ingredientes para 24 unidades
100 g avellanas crudas 200 g de harina de repostería 100 g de azúcar glas 150 g mantequilla a temperatura ambiente 75 g de perlas de chocolate
Para la decoración
75 g de avellanas crudas 1 huevo para pintar
Preparación
1. Trocear con un cuchillo las avellanas de la decoración para que
queden en trocitos pequeños, pero que se noten al masticar. Luego al
hornearlas quedan tostadas y crujientes.
2. Machacar con un mortero o con un robot de cocina las avellanas de la masa. Echarlas en un bol.
3. Añadir la harina, el azúcar y la mantequilla. Mezclar y amasar un poco hasta que la masa esté homogénea.
4. Añadir las perlas o gotas de chocolate y repartirlas removiendo la masa.
5. Formar una bola un poco aplastada con la masa y dejar reposar en el frigorífico una hora.
6. Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.
7. Estirar la masa con un rodillo. Cortarla con un cortaspastas que os
guste, o simplemente hacer unos rectángulos con un cuchillo. La masa
tiende a cuartearse por las esquinas, por lo que hay que ir juntándola
de nuevo como si fuese plastilina, y volviendo a pasar el rodillo para
igualarla. Poner las pastas en el congelador 5 minutos.
8. Pincelar de huevo batido y poner encima unas avellanas picadas.
9. Hornear unos 15 minutos aproximadamente. Sacar a una rejilla y dejar enfriar.